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Cepram

PREMIOS CEPRAM

Fundamentos del premio

En consonancia con nuestra misión, «Promover el bienestar psicológico y social de las personas mayores y sus condiciones de ciudadanía,» el Premio CEPRAM tiene como objetivo reconocer, galardonar y dar visibilidad a individuos, instituciones o grupos que se alineen de manera excepcional con los objetivos de la institución. Se premiará a personas mayores que, siendo ciudadanos activos, contribuyan significativamente al bienestar de su propia cohorte etaria o de la comunidad en general.

El desarrollo humano, el crecimiento y la vida plena en la adultez y en la vejez se construye en relación con personas de todas las edades.  El bienestar supone una interacción dialéctica con el contexto de la salud integral, artístico, cultural, político, de derechos humanos y medioambiental.

Andrés Urrutia

Buenas tardes, hoy quiero en esta celebración empezar agradeciendo. No sólo quienes reciben los premios sino a quienes también hacen posible que disfrutemos de este evento. La Municipalidad de Córdoba, la Secretaría de Cultura y la siempre amable, cordial y profesional bienvenida de Belén Pistone y todo el equipo de nuestro querido Teatro Comedia. A Fernando Pailos, por donarnos su preciado trabajo de hacer reír y romper con la solemnidad. A todo el equipo del CEPRAM, María Inés, César, Adriana, Amparo, Milagros, Nelly, Rodrigo que le ponen toda la garra y trabajo; a los queridísimos profes y estudiantes del CEPRAM y a los miembros de la Comisión Directiva y a los jóvenes voluntarios estudiantes de psicología que nos acompañan. Y muchas gracias, muchas gracias a quienes hoy reciben estas distinciones. Hace 25 años, se cristalizó el sueño de Daniel Salzano, quien, junto a otros enamorados del cine, emprendieron algo tan maravilloso como un cineclub; nuestro Cineclub, HUGO DEL CARRIL un lugar de encuentro en el que se mantiene viva la llama de disfrutar, difundir y aprender del arte. Un lugar que tiene como protagonistas silenciosos a los y las amigas del Cineclub. Hace muchos más años; una egresada de psicología y sociología de 1968, ANA MARÍA ALDERETE una militante social y docente; treinta años después se pone en sus hombros el compromiso de gestar la enorme empresa, en un contexto histórico dificilísimo, a finales de los años 90 se funda la Facultad de Psicología. Esa fue una gesta colectiva y meritoria en la vida académica y política que suele ser a veces ingrata e injusta. Y se produjo en un contexto de vaciamiento de lo público. De una escuela de nuestra UNC que ya tenía 40 años se instituyó la Facultad de Psicología. Los esfuerzos de esta luchadora docente y de un colectivo más amplio se institucionalizó. También hace 25 años con otros colegas, artistas, gerontólogos y docentes de la misma Facultad y la comprometida decisión familiar emprendimos el sueño de fundar el CEPRAM, y en ese acto con su fundación, dimos a luz al primer programa de proyectos sociales para y con personas mayores y de ese aprendizaje surgió el voluntariado de SOLIDARIDAD DEL CEPRAM grupo de VOLUNTARIAS y su coordinador vienen sosteniendo ininterrumpidamente desde el doloroso año 2001. ¿Qué tienen en común estos premios CEPRAM del año 2026? En años anteriores premiamos iniciativas y personas cuyos esfuerzos y trayectorias han contribuido al bienestar de las personas mayores y de la comunidad, de manera extraordinaria y distinguida. Los tres premiados son ejemplos de apuestas y trayectorias de personas que entramados con otros han dejado una huella significativa en favor de la CULTURA, LA EDUCACIÓN Y LA SOLIDARIDAD. Insisto en la necesidad de distinguir trayectorias y no premiar a ganadores. El acto de distinguir en su etimología hace referencia a la acción de "hacer una marca para separar cosas". En nuestra lengua el verbo alude a conocer la diferencia entre unas cosas y otras, o a hacer que algo resalte por una particularidad; en el más puro castellano es diferenciar la paja del trigo. Consideramos ejemplar a quienes hacen y saben que, como escribió Eladia Blázquez, no es lo mismo “permanecer, transcurrir, ni perdurar, ni existir”, eso no es lo mismo que honrar la vida. Hace tres años instituimos este premio porque creíamos entonces y hoy estamos convencidos que, en épocas difíciles y crueles, callar es otorgar; agachar la cabeza es consentir injusticias repetidas y mirar al costado cuando otros sufren es hacerle lugar a las cegueras y a las pequeñas vanidades. Al contrario, decidimos reconocer y mirarnos en espejos que muestren lo mejor de nuestra humanidad. Los esfuerzos personales, se transformaron en tareas colectivas, solidarias e institucionales que trascienden a sus fundadores. Esas fuerzas iniciales son hoy un sostén institucional que ha sobrevivido a las adversidades y dificultades con un trabajo sostenido que hoy nos permiten seguir disfrutando de un cineclub, formarnos en una facultad, involucrarnos en un voluntariado solidario o formar parte de una ONG que nos invita con alegría a seguir aprendiendo y ayudando. Creemos que no siempre es fácil mantener la esperanza, la creencia en la bondad de la especie humana; por eso agradecemos a quiénes se preocupan y sostienen acciones en favor de los que más necesitan, de la bondad, de la educación, de la belleza y del bienestar psicológico y social. Con esta distinción queremos agradecerles por lo que hacen y también señalarlos como ejemplo de perseverancia, de lucha frente a las adversidades políticas, financieras y sociales. Queremos en este acto darles ánimos para cuando por críticas injustas, por mezquindades o dificultades del diario vivir; las fuerzas y la fe desfallezcan. Queremos que se repongan y luego retomen las tareas para seguir trabajando y confiando, a pesar de los pesares. Sepan que vuestros esfuerzos y gestas son un ejemplo. Y en ustedes está los más noble: el amor; el amor por el otro, por el que sufre, por el que tiene frío, por el que necesita un techo o abrigo, por el pobre; el amor por el cine, por la cultura y por la educación. Porque de esto se trata: premiamos el amor hecho trayectoria; el amor transformado en lucha y en perseverancia; el amor hecho ejemplo para todos nosotros y para las generaciones más jóvenes. El amor como luz, como esperanza, como posibilidad y como anhelo. Porque creemos y sabemos que el amor es más fuerte y en cada acto de amor y de trabajo nos erguimos vertical, más allá de las caídas; esa tarea no es fácil. En esta perseverante y ejemplar trayectoria, Ustedes le dan cada día “a la verdad y a la libertad la bienvenida”. Gracias por el trabajo colectivo de todos los días; gracias por las infinitas alegrías que prodigan, por los alivios que favorecen; el bienestar que promueven; por la constancia, por el amor, por la creatividad y por la dedicación, gracias. Muchas gracias. Gracias por enseñarnos que a la vida hay que honrarla todos los días.

Tere Bertarelli

ABRO TRES PUERTAS: LA DE LA CASA- LA DE LAS AULAS -LA DEL CORAZÓN DEL DOCENTE. PRIMERA PUERTA Hace 25 años , los fundadores pensaron , generaron y abrieron una puerta a una nueva etapa de proyectos apasionantes (estudiar algo, aprender idiomas, ejercitar la memoria, escribir, publicar); también se delineó el modo de hacer aportes a la comunidad (a través de proyectos solidarios y las diversas formas del voluntariado social); etapa de dilatación del amor; de comunicación (con la familia, con los amigos y la sociedad); de conocimiento del mundo (a través de los viajes y las lecturas); de pasión espiritual. Una etapa, en fin, en la que la sabiduría, el entusiasmo, los proyectos y la fuerza espiritual permitieran convertir en fecunda y dichosa la instancia post 50, post jubilación, post vida laboral activa... y bien sabemos el aporte que significó para el barrio, la ciudad, que alguien pensara y abriera una puerta para ir a estudiar, socializar, crecer y promover el envejecimiento activo. Hoy en las áreas de cultura y sociedad, arte, idiomas, bienestar fìsico, bienestar psicológico, inteligencias y memoria, tecnología. Estamos de fiesta porque el CEPRAM ha desarrollado tanto en tanto tiempo, y celebramos los pasos dados, las huellas y la memoria agradecida a tanta gente que regaló saberes, ejemplo, abrió caminos y dejó huellas…personas que abrieron la puerta de la casa del CEPRAM. A todas ellas: MUCHAS GRACIAS. Y a quienes siguen abriendo la puerta de la casa. “Mi casa no tendrá llaves: siempre abierta, como el mar, el sol y el aire. Que entren la noche y el día, y la lluvia azul, la tarde, el rojo pan de la aurora; Que la amistad no detenga sus pasos en mis umbrales, ni la golondrina el vuelo, ni el amor sus labios. Nadie. Mi casa y mi corazón nunca cerrados: que pasen los pájaros, los amigos, el sol y el aire.” SEGUNDA PUERTA Mis palabras quieren entibiar la labor de lo que ocurre en el aula. El Menú y la mesa preparada cada día, cada mes, cada cuatrimestre, cada año en pos de recibir a quienes le dan sentido al ser del CEPRAM LAS ALUMNAS Y LOS ALUMNOS. Llegan con su vida, con su equipaje de vivencias e historias, con tantooo Dice el Papa Francisco esto que me parece exquisito para esta oportunidad, en su CARTA ENCÍCLICA FRATELLI TUTTI SOBRE LA FRATERNIDADY LA AMISTAD SOCIAL “Porque Hacen falta gestos físicos, expresiones del rostro, silencios, lenguaje corporal, y hasta el perfume, el temblor de las manos, el rubor, la transpiración, porque todo eso habla y forma parte de la comunicación humana. Las relaciones digitales, que eximen del laborioso cultivo de una amistad, de una reciprocidad estable, e incluso de un consenso que madura con el tiempo, tienen apariencia de sociabilidad. Pero No construyen verdaderamente un “nosotros” sino que suelen disimular y amplificar el mismo individualismo que se expresa en la xenofobia y en el desprecio de los débiles. La conexión digital no basta para tender puentes, no alcanza para unir a la humanidad. “ Los docentes creemos que en las aulas se produce una “reunión de experiencias, la posibilidad de que algo nos pase, o nos acontezca, o nos llegue, requiere un gesto de interrupción, un gesto que es casi imposible en los tiempos que corren: requiere pararse a pensar, pararse a mirar, pararse a escuchar, pensar más despacio, mirar más despacio y escuchar más despacio, pararse a sentir, sentir más despacio, demorarse en los detalles, suspender la opinión, suspender el juicio, suspender la voluntad, suspender el automatismo de la acción, cultivar la atención y la delicadeza, abrir los ojos y los oídos, charlar sobre lo que nos pasa, aprender la lentitud, escuchar a los demás, cultivar el arte del encuentro, callar mucho, tener paciencia, darse tiempo y espacio”. JORGE LARROSA Por ello, la exquisita presencia y entusiasmo de cada alumna y alumno da sentido a abrir la puerta para ir al encuentro, a estudiar, compartir, soñar, aprender, enseñar, y en definitiva, escribir, metafóricamente, el itinerario de la vida, de la vida que promueva el bienestar psicológico, social y los derechos de las personas mayores. La Puerta, de  Miroslav Holub . Poeta e inmunólogo checo, que escribió muchos poemas aplicando sus conocimientos científicos al efecto poético. Ve y abre la puerta Quizás haya una ciudad mágica. Quizás haya un perro hurgando. Quizás veas una cara, o un ojo, o la imagen de una imagen.  Ve y abre la puerta. Si hay niebla, se despejará.  Ve y abre la puerta. Aunque no haya nada más que el tictac de la noche, aunque no haya nada más que el sordo aire, aunque no haya nada, ve y abre la puerta. Al menos hará viento. TERCERA PUERTA LA DEL CORAZÓN DOCENTE Y por fin, abro la puerta tibia del corazón docente, lleno de emoción. Y como tal, deseo hacer un elogio de la vocación, tarea, oficio, artesanía. Vocación, entrega, el fuego de quienes coordinan, comparten y enseñan y también aprenden… Profesores, sembradores de humanidad. Con empatía, compromiso y amor por la docencia, cercanía para comprender las emociones, culturas, necesidades psicológicas, físicas y sociales. Creo que en CEPRAM trabajamos en la línea de un humanismo solidario. Sentimos el aula como un lugar para la esperanza, en el que se obrarán la verdad y el milagro que brotan de una ansiada y legítima ocupación. Personas, educandos y educadores dispuestos a habitarla, para hacer de la educación lo que escribió María Zambrano. Que la educación es un viaje hacia la vida y por la vida y, que la vida exige un constante despertar, un nacimiento perpetuo. Educar en la inacabable maravilla de lo humano. Sí, el aula siempre abierta, y la belleza de nuestra humana condición brillando en la cosecha y en el fruto de su ilimitado horizonte. En estos momentos donde todo parece diluirse y perder consistencia, nos hace bien apelar a la solidez que surge de sabernos responsables de la fragilidad de los demás buscando un destino común. La solidaridad se expresa concretamente en el servicio, que puede asumir formas muy diversas de hacerse cargo de los demás. El servicio es «en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo». En esta tarea cada uno es capaz de «dejar de lado sus búsquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles. […] El servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su projimidad y hasta en algunos casos la “padece” y busca la promoción del hermano. Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a personas» Y me conmueve lo que expresa Fernando Pessoa, vamos por ello: “Para ser grande, sé entero: nada tuyo exageres o excluyas. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Por eso la luna brilla toda en cada lago, porque alta vive.”

Irene Graffi

Hoy, día de fiesta y premiaciones. Muy emocionada, vengo representando a miles de personas, entre 50 a 90 y más edad, que desde hace 25 años transitamos juntos esta experiencia maravillosa de encontrarnos y reencontrarnos en una institución de prestigio y sólida inserción en la ciudad de Córdoba y alrededores, que ni el Covid pudo detener. Muchos ya no están. Otros siguen, desde sus hogares, hermosos recuerdos de años transitados en saberes y afectos. Para todos vale la pena hacer un recuento de este caminar…. Nos convoca una casa, al decir de muchos, nuestro segundo hogar. Nos reciben sonrisas amigables, paredes adornadas con hermosas y variadas muestras de arte, una nutrida biblioteca muy bien atendida por solidarias compañeras, las actividades culturales que semanalmente nos brindan excelentes propuestas con temáticas literarias, científicas, artísticas, el patio cuidado y florecido que integra a nuevos y viejos… y el bar, siempre bullicioso, para amucharnos en recreos, cumpleaños, distintos festejos, peñas, etc. Todo proyectando el gran logro: la integración social. Ahí forjamos relaciones duraderas y extra áulicas: viajes, festejos familiares y distintas aventuras, aún conservo y de manera permanente dos numerosos y muy queridos grupos que desde hace 20 años son la mano extendida de mi familia. Pero es en las aulas donde se construye el verdadero desafío, sentir que el aprender no envejece, donde el clima de participación, dudas, risas, y miradas nos ayudan a sostenernos, y a ser sujetos activos de un aprehender a nuestro ritmo. Distintas disciplinas, psicología aplicada, arte, ciencia, tecnología, baile, historia, viajes, IA y muchas más son el motor que pone en movimiento actores, ágiles profesionales, expertos docentes que nos nombran, nos miran, nos respetan y nos esperan. Y ahí vamos, año tras año cumpliendo el proyecto de no jubilarnos de aprender, el sueño de atenuar fragilidades, el coraje de realizarnos desde nuestras posibilidades, de no apagar luces sino encender otras nuevas y sobre todo de sentirnos más vivos día a día. Pero aún hay más esfuerzo y trabajo, el mirar hacia afuera y observar necesidades, abrir las puertas a nuevas esperanzas y ahí están los voluntariados: los numerosos grupos de compañeros que aportan tiempo y energías para los demás, cómo no recordar el largo y fructífero ATM, Atención Telefónica a Mayores, el legendario y actual Cicerones que acercan al centro histórico escuelas de distintos sectores barriales, y el hoy premiado equipo de Solidaridad: ferias, tejedoras, costureras, todos para mejorar la situación de muchos y otros grupos más. También el acuerdo con la UNC, que desde la Facultad de Psicología, vivimos el joven acercamiento de alumnos realizando sus pasantías. Por todo ello gracias a sus fundadores, a todos sus ejecutores y a los que ya no están, que desde sus distintos roles nos permiten unirnos a vuestros esfuerzos para lograr una comunidad sentida y arraigada a nuestra historia presente y futura. Feliz cumpleaños querido Cepram. Muchas gracias.

Ana Alderete

Buenas tardes a todas y todos. En primer lugar, quisiera agradecer al CEPRAM por esta distinción que me llena de orgullo, pero que a su vez me excede. Cuando pienso que hace 25 años Andrés Urrutia nos presentó el proyecto de creación de lo que hoy es el CEPRAM (en ese momento se denominó Facultad de Adultos Mayores), nos entusiasmó que la Facultad de Psicología, que recién estaba en sus inicios, apoyara un proyecto educativo dedicado a un sector de la población muchas veces olvidado. La propuesta implicaba otra concepción de las capacidades del adulto mayor, muy distinta de la concepción que dominaba los programas de la UNC en aquel momento. Era un proyecto que se proponía recuperar las ricas experiencias y capacidades de los adultos mayores incentivando su protagonismo y construyendo y reconstruyendo juntos el conocimiento. Los inicios no fueron fáciles, pero transitamos ese primer periodo con entusiasmo y enfrentando juntos los innumerables obstáculos que se presentaron. Recuerdo con mucho cariño y agradecimiento el apoyo de los alumnos de aquella Facultad de Adultos Mayores en momentos en que fuimos cuestionados por impulsar el proyecto. Hoy, después de 25 años, veo con alegría y emoción que no nos equivocamos. El CEPRAM ha crecido significativamente y ha sabido sortear numerosos obstáculos, constituyéndose en un espacio de aprendizaje, de esparcimiento, de afecto y de acción. Han construido una comunidad especial. En esta etapa de mi vida, miro con mucha admiración a estos jóvenes y no tan jóvenes que ponen todo su empeño en seguir haciendo crecer esta institución. Hoy, que nuestro país está atravesando una etapa de abandono de los sectores vulnerables; que considera a los adultos mayores un sector poblacional descartable, para los cuales solo es posible la violencia tanto física como psicológica; en una época donde se observa un claro deterioro de la salud mental y el abandono por parte del Estado de sus funciones esenciales; encontrar y participar de este espacio de contención , de afecto, de valoración de nuestra experiencia y de lugar para la acción, es un privilegio. Sólo les pido que lo cuidemos, lo apoyemos y propiciemos nuevos espacios y acciones solidarias para quienes más lo necesitan. Felicito a la comunidad del CEPRAM por estos fructíferos 25 años, agradezco que me permitieron en todo momento participar y sepan que siempre contarán conmigo.

EDICIÓN 2025 - PREMIADOS

EDICIÓN 2024 - PREMIADOS